| |
A finales del
siglo XIX el terreno que hoy ocupa el museo formaba parte de una gran huerta. En
1904, dicho espacio se destinó para edificar un colegio católico, por lo que se
construyó el pórtico y el primer patio.
De inicio, el proyecto funcionó solamente un año porque entre 1915 y 1916 se
llevó a cabo una reconstrucción y ampliación general al edificio, trabajo que
estuvo a cargo del arquitecto, José Refugio Reyes R. Posteriormente funcionó
como escuela normal, misma que duró hasta 1975, año en que, por mandato del
gobierno estatal, el inmueble fue acondicionado para alojar al actual museo.
El edificio semeja un templo griego del arte y del saber y tiene un estilo
marcadamente neoclásico, mostrando una serie de elementos que le dan un carácter
moderado, que se refleja en el pórtico de doble columna y en el frontón de su
fachada, así como en sus patios interiores.
El primer patio, con sus esbeltas columnas y arcos de tres puntos, presenta una
gran riqueza ornamental en el trabajo de cantera y en la decoración pictórica.
El segundo patio ostenta una mejor calidad en la distribución del espacio, donde
cada elemento arquitectónico brinda una maravillosa ejecución de simbolismos y
significados perfectamente representados.
El museo cuenta con siete salas de exposiciones y una para conciertos y
conferencias. Las salas del primer patio corresponden a exposiciones temporales;
una de ellas, semipermanente, exhibe la obra del polifacético Gabriel Fernández
Ledesma, con su variada producción de dibujos, pinturas, fotografías, cerámicas,
escenografías, de arte gráfico e investigación etnográfica.
En el segundo patio encontramos tres salas de exposición permanente, una con la
obra del gran artista de Aguascalientes Saturnino Herrán. En los patios,
corredores y jardines se exponen esculturas de Jesús F. Contreras, Francisco
Zúñiga y Germán Cueto, entre otros.
|